La formación en la farmacia: ¿le damos la importancia necesaria?

¡Bienvenido Septiembre! Vuelta de las vacaciones y empezamos de nuevo la rutina.

En fin de las vacaciones  son como un examen parcial a medio año: ¿qué he hecho estos primeros meses? ¿He aprovechado suficientemente el tiempo? ¿En qué punto de mis objetivos me encuentro? ¿Hay algo que pueda hacer mejor?

abierto por vacaciones

Cuando llega Septiembre me vuelvo una obsesionada con los cursos de formación y me apunto a casi todo, tenga que ver o no con mi día a día: cursos, charlas, seminarios… lo que sea que me vea capaz. Me imagino que debe ser como aquel que empieza una colección por fascículos (que por cierto, personalmente la verdad es que no conozco a nadie).

Una de las cosas que he hecho estos últimos meses es tener el honor de poder colaborar en las IV Jornadas de Farmacia Activa que organiza Laboratorio STADA. Son unas Jornadas enfocadas a la gestión de la oficina farmacia y entre sus ponentes siempre asisten cuatro de los principales expertos en el sector. De entre los ponentes que venían este año, hubo uno que me hizo especial ilusión, Diego Marro de Farmacia Marro (Huesca). Des de hace muchos años su farmacia había sido una de mis farmacias de referencia por los servicios que ofrecen, por su extenso conocimiento sobre formulación magistral, la Aula Marro…

Diego vino a darnos una charla sobre como gestionaban la formación de su equipo y en su farmacia, como todos sus colaboradores asistían a congresos, cursos, charlas, como organizaban las reuniones internas, etc. Todo muy interesante, aunque me llamó la atención que una compañera farmacéutica opinara que tal vez este tema estaba demasiado repetido.

Pues aunque parezca sorprendente, yo conozco varias farmacias que no invierten (o invierten lo justo y necesario) en formación para sus colaboradores a pesar que la formación continuada debería algo habitual para el farmacéutico, para el auxiliar o para el técnico. Dispensar (o vender) un producto sin haber estado formado previamente puede ser una tarea difícil o puede conducir a errores. Mientras que en otras áreas de la farmacia este tema se le da mucha importancia, parece que en la oficina de farmacia es mucho más intermitente.

Confieso que a veces es difícil enviar a alguien a un curso porqué existen problemas de movilidad, por falta de recursos humanos… es verdad que no es tan fácil como parece. Diego, por ejemplo, nos recordaba la multitud de cursos on-line y muchos gratuitos que ofrecen entidades y laboratorios para ponernos al día sobre cualquier aspecto de la botica. Importante tener en cuenta en las farmacias que están lejos de las grandes ciudades o con comunicación complicada.

También sabemos que hay cursos necesarios para tener según qué acreditación, que no tienen mucho sentido y que parecen que más bien un abuso en vez de realmente querer dar un valor añadido o habilidad. Esto es otro tema que tal vez comentaremos aquí un día.

Pero… ¿y eso es todo? Creo que aún podemos ser más originales y creativos. ¿Existen otras maneras de aprender? Sé que muchos estáis pensando en las redes sociales y las diferentes herramientas 2.0. Hoy yo os propongo una nueva manera de mantenerse actualizado en farmacología sin invertir dinero ni moverse de la farmacia.

En la oficina de farmacia de un barrio en las afueras de Barcelona, teníamos las cajoneras de medicamentos distribuidas de una manera especial: los medicamentos no se distribuían por orden alfabético, sino según su indicación y mecanismo de acción. Es decir: teníamos una cajonera con todos los iECAs, otra para los ARA II, los diuréticos del Asa, también para los inhibidores de la recaptación de la serotonina, ansiolíticos… Eso nos obligaba a tener toda la farmacología en la cabeza. Ante cualquier duda, en general se seguía la clasificación ATC ¿Desventajas? Sí, admito que sería difícil instalar cualquier sistema robotizado, que todos los colaboradores deben comprometerse a estar motivados y formados y que las dispensaciones en algunos casos podían llegar a ser más lentas. Pero también es verdad que este sistema, entre otras cosas, hacía las dispensaciones más divertidas y entretenidas: por ejemplo, el sistema de alertas de interacciones casi ni hacía falta, ¡ya nos lo sabíamos de memoria! Conociendo el mecanismo de acción, es fácil poder estar atento a cualquier efecto adverso y dar consejo farmacéutico sin olvidarse. Ya veis que tiene más ventajas de lo que parece.

Cajoneras2

En resumen, lo que os quería decir es que creo que no hay excusa para no seguir aprendiendo en la farmacia . Se tendrán a mano más o menos herramientas, pero la actitud de mantenerse al día no puede perderse. Y no nos olvidemos de siempre procurar profundizar y contrastar: es fundamental que el consejo farmacéutico esté en cada dispensación.

¿Se os ocurren nuevas maneras de aprender?

Os añado un tweet de @elsevier_Es:

No os desaniméis 😉 poco a poco y una cosa detrás de la otra. ¡Venga, empezamos hoy mismo!

La Viagra ya no está sola en la farmacia: vuelve el Sildenafilo genérico

El medicamento más famoso del mundo se le caducó la patente así como todas las exclusividades que Pfizer pudo pedir.

El medicamento ya es controvertido de por sí: por sus indicaciones, sus temas legales, su venta ilegal o falcificaciones por internet, su precio…

Y llegó (otra vez) el genérico del comprimido azul: el Sildenafilo EFG. Pues recordamos que Pfizer consiguió que a los laboratorios que comercializaban Sildenafilo genérico retiraran su medicamento del mercado y aplicarles medidas cautelares. El éxito de su salida al mercado ha sido tal que todos los laboratorios de genéricos se han encontrado en seguida en rotura de estoc a los poco días (eso quiere decir que se hizo corto en las previsiones y se dispensaron más medicamentos de lo previsto).

Por cierto, ¡curiosamente la patente se caducó un sábado! Qué casualidad que fuera en fin de semana 😉

Bien es verdad que todos esperábamos que la (re)llegada de los genéricos sería todo un éxito, pero ¡¿tanto?! ¿Es que todo el mundo se abstuvo de comprar Viagra® hasta el 22 de junio del 2013? ¿A qué se debe este boom de dispensaciones del genérico? Mientras el médico podía seguir prescribiendo Viagra® o Cialis® (Tadafilo) o, si me apuras, otra alternativa posible es el Caverject®  (Alprosadilo). Además imagino que la necesidad será la misma ahora y hace un año, ¿no?

Pues hoy me han dado una buena razón, pues muchos pacientes prefieren pedir Sildenafilo en la farmacia, antes que Viagra®, sobre todo en los pueblos, ya que nadie conoce para qué sirve el primero pero en cambio pedir Viagra® en medio de la farmacia es garantía de que muy probablemente alguien más se entere de tu necesidad… parece una broma, pero estoy segura de que es cierto.

Espero que todo el mundo haya hecho sus propias reservas, pues tendremos que esperar a que lleguen más Sildenafilos en la farmacia. Además, como bien sabemos, la Viagra® (y el resto de medicamentos de la familia) era habitual encontrarlos en internet, muchas veces falsificados. Tal vez a partir de ahora los usuarios no tengan que recurrir a estas vías… Aunque el precio sigue siendo elevado y no asequible para muchos (hasta 80€ para alguna presentación).

Por último, os dejo uno de los anuncios que hizo Pfizer en sus campañas publicitarias de EEUU, que de estos no se ven por aquí..

¡Viva Viagra!

SPD: la herramienta para mejorar la adherencia

Hoy en el diario “Correo Farmacéutico” leía que, según el Observatorio de Adherencia al Tratamiento (OAT), solo un 10% de los adultos entre 40 y 50 años cumple íntegramente sus tratamientos. En realidad, como dato general se dice que el incumplimiento terapéutico es del 50% en crónicos y 20% en agudos.

Los farmacéuticos sabemos que tomarse bien la medicación no es tarea fácil. Evidentemente, los resultados son peores en las personas aún mayores.

Una herramienta muy útil para solucionar este problema, disponible en cualquier oficina de farmacia, es el Sistema Personalizado de Dosificación (SPD). El SPD consiste en un gran blíster con 4 alvéolos para cada día de la semana (correspondientes a cada fraja horaria: mañana/mediodía/cena/noche). El farmacéutico comunitario puede dar a conocer el servicio al paciente o el mismo médico de cabecera puede derivar el paciente a su OF más cercana y pedir que le preparen su SPD semanal.

El  SPD es muy útil para pacientes crónicos y polimedicados, con medicación compleja, que viven solos, en residencias o con autonomía reducida. Además, de momento el servicio está siendo gratuito o se cobra un precio simbólico, aunque el hecho de cobrar o no por la elaboración de SPDs está en debate.

SPD farmacia la barbena

En Cataluña fuimos pioneros en implantarlo en las OF hace ya 10 años a través del COFB.

Por ejemplo, aquí tenemos el seguimiento des de @farmaciabarbera de un paciente polimedicado que utiliza SPD.

farmacia garcia barbena, SPD normal. PA

Hace algunos meses yo misma colaboré en hacer un vídeo-tutorial, junto a otros compañeros de la Unidad de Farmacia Clínica de la Universidad de Barcelona y los integrantes de la Farmàcia Arbonés. Fue una experiencia muy entretenida así como divertida (aunque hubo algunos problemas técnicos…).

Este vídeo se pasa a los alumnos de la facultad de farmacia de la UB para que aprendan a hacer SPDs. ¡Espero que os guste!

http://mediateca1.ub.edu/b277c62938e1c62f3ce9_fcaee1189493832b620acf6b57f5f46a.mp4

Gracias a @farmaciabarbera por compartir vía twitter sus experiencias con el SPD!

El farmacéutico comunitario protagonista de los dos nuevos servicios de la NHS

Des de Octubre del 2011, en Inglaterra, existen dos servicios donde el farmacéutico comunitario tiene un papel muy importante. Estos servicios se encuentan en las oficinas de farmacia inglesas y van dirigidos a esos pacientes que, después de tener el alta del hospital, empiezan con nuevos tratamientos o a esos pacientes que llevan tiempo con su medicación pero ésta no está siendo eficaz. El principal objetivo es que el paciente llegue a entender como debe utilizar su medicación y por qué debe tomársela. Los farmacéuticos de farmacia comunitaria son los responsables de conseguir estos objetivos y de llevar a cabo los servicios siguientes: 

– New Medicine Service (NMS): diseñado para ayudar a mejorar la adherencia del paciente a un nuevo tratamiento. Por ahora este servicio se centra en tratamientos para el asma y EPOCdiabetes tipo 2, terapias anticoagulantes e hipertensión. El farmacéutico debe hacer un seguimiento del paciente durante los 14 a 21 días posteriores al alta del hospital donde se aplican entrevistas para detectar problemas en la adherencia y intervenir si fuera necesario.

– Medicines Use Reviews (MUR): dirigido a educar al paciente para que pueda utilizar su medicación de manera más eficaz. A diferencia del NMS, los pacientes dirigidos al MUR ya llevan tomando la medicación des de hace tiempo, pero la eficacia de ésta no está siendo la esperada o se han detectado errores de medicación, etc. En el MUR, se proporciona soporte informativo y consejos. El objetivo es mejorar el conocimientocomprensión y el uso de los medicamentos. El paciente es instruido para que tenga claro cómo tiene que tomar su medicación y identificar cualquier problema relacionado.

Según la NHS, del 4 al 5% de las admisiones hospitalarias están relacionadas con problemas con la medicación prevenibles.

¿Qué pretenden conseguir con estos servicios? Algunos beneficios que se prevee son:

  • El paciente esté mejor informado y mejorar la adherencia
  • Reducir el gasto farmacéutico
  • Reducir las admisiones hospitalarias, sobretodo aquellas relacionadas con errores de medicación, PRM y RAMs.
  • Aumentar el número de notificaciones con tarjeta amarilla (farmacovigilancia) por parte de los farmacéuticos comunitarios

A principios de este año, Pharmaceutical Services Negotiating Comittee (PSNC) y la NHS Employers junto la Royal Pharmaceutical Society, publicaron la guia “Community pharmacy: guidance for hospitals”. La guía va dirigida a los farmacéuticos comunitarios y a los profesionales sanitarios de hospital para que conozcan el proyecto y puedan dirigir sus pacientes a estos servicios si así lo creen necesario.

En relación a esta nueva iniciativa, ha empezado un estudio para evaluar el NMS. Consiste en un estudio prospectivo con 250 pacientes que harán uso del servicio y 250 pacientes que no. Empezó el pasado mes de enero y terminará en 18 meses. Estaremos esperando los resultados.

Tal vez las evidencias que nos pueda dar este proyecto nos pueda servir para darnos unas cuantas ideas…

La dispensació… aquell acte tan innocent!

La dispensació, en general, no es limita a un acte en que el farmacèutic faentrega d’un medicament… molt cops es complica incomprensiblement. Però per embolicar més la troca a partir del mes de maig arriba allò tan temut del copagament. A sobre que el govern no paga a les farmàcies a termini ara ens toca fer de recaptadors d’hisenda (concretament un euro per recepta). És per això que avui tenim ganes de queixar-nos i hem fet un recull d’aquelles situacions que fan més complicada la nostra feina (a més de fer perdre el temps).

Gràcies al meu comitè d’expertes en farmàcia comunitària: EstelaSandra iDúnia.

1. Pel que fa la recepta electrònica, si la posologia del medicament està mal calculada no podem treure més caixes de les que ens autoritza el sistema informàtic, per molt que el pacient insisteixi. Ja ens agradaria poder-li dispensar el medicament, però en aquests casos cal tornar al metge…

2. Amb la recepta electrònica, si encara no pot treure una nova caixa del seu medicament poden passar tres situacions: que encara li queda medicació a casa; ha consumit més medicament del que li tocava; la posologia del medicament està mal introduïda. En qualsevol d’aquests casos, cal tornar al metge de capçalera.

3. La dispensació es regeix per una política de preus dels medicaments: és obligatori dispensar el medicament a preu menor. Per molt que el pacient estigui disposat a pagar la diferència del medicament “car”, no podem dispensar-li… li donarem aquell medicament a preu menor (genèric o marca). La situació de vegades esdevé absurda perquè la diferència del medicament “car” i el que té el preu menor és de cèntims.

4. És impossible que a priori sàpiga quina és la seva “pastilla blanca i rodona que em prenc pel matí”.

5. Senyora, no insisteixi, encara que no s’ho cregui quan passem la recepta electrònica, no veiem la fotografia del medicament a la pantalla.

6. El Plantabén(R) ja no entra per la seguretat social. Tampoc pels pensionistes.

7. Per molt que ens juri el pacient que ell sempre pren el medicament X, no li podem dispensar si aquest no està inclòs en el pla de medicació de la recepta electrònica.

8. Per desgràcia, no sabem tots els gustos de tots els xarops, suspensions, solucions i sobres amb pols. Hem proposat a la facultat de farmàcia que a s’inclogui una classe pràctica per tastar-los en el pla d’estudis. Encara esperem resposta…

9. La recepta electrònica de vegades ens complica la vida: si el metge posa que li autoritza una 1 unitat de col·liri cada 30 dies està receptant 1 mL cada 30 dies = dos col·liris a l’any. No sabeu com n’és de complicat explicar-li això a la gent gran!

10. Només funciona l’última recepta electrònica que li hagin tret al CAP!! Cada cop que li treuen una nova còpia de la recepta electrònica automàticament es genera codi de barres diferent i només funciona l’últim!

11. Si li han receptat el medicament en comprimits, no puc donar sobres… tampoc al revés.

12. Ens sembla indignant que el personal del taulell posi les diligències de les receptes als CAPs. No hauria de ser un metge inspector?

13. No, no podem dispensar antibiòtics, ni cap mena de psicòtrops, ni estupes sense recepta del metge. Sí, ja ho sabem que ve cada dia, senyora, però és que ens posa en un compromís!

14. A Catalunya encara no han trobat el sistema per poder veure el seu pla de medicació només amb la targeta sanitària. Que jo sàpiga només és possible fer-ho a Andalusia.

15. Les receptes “de paper” (no electrònica) tenen una validesa de 10 dies. Gràcies per portar-me una recepta amb data del 2009, veig que necessita el medicament amb urgència!

16. Les frases més pronunciades a l’oficina de farmacia: “Yo niña, si me cambias el color de la caja me lío” o “Oooh.. es que el medicamento no es para mí y no se si querrá que se lo cambie”. A veure, no estic “canviant” res.. tots els genèrics porten el mateix!! Què passa? Què ningú sap llegir?

17. Senyora no marxi.. senyora..! Senyoraaaa! NO MARXI ENCARA! Li he de treure el cupó-precinte al medicament!!!

18. – Senyor, la recepta electrònica està caducada… + ¡Pero si el médico me dijo que duraba un año! Yo necesito mi medicación ahora, no me queda nada – Ya.. pero es que ya ha pasado un año des de que le recetaron la medicación, no le puedo dar nada :S

En fi, esperem que arribi un dia que tot plegat sigui més fàcil i que deixin de posar més problemes burocràtics en la dispensació.

Hauríem de mesurar la pressió arterial sempre en els dos braços?

A la farmàcia on treballo sovint venen una parella d’avis per recollir la seva medicació. L’home sempre aprofita per mesurar-se la pressió arterial (PA) i sempre insisteix que la hi mesurem en els dos braços. Al principi no entenia gaire per què insistia en no només mesurar-s’ho en un. A més, tenim una aparell de mesura automàtic que està dissenyat per introduir el braç esquerra, així que us podeu imaginar quin xou es forma durant aquesta situació a la farmàcia. Doncs, sí, sí… l’home té una diferència brutal de PA entre els dos braços.

Doncs just aquest matí, m’he trobat una discussió en el doc2doc, del grup delBristish Medical Journal, on es recomanava que la PA s’hauria de mesurar en ambdós braços SEMPRE. Perquè així ho afirmen el Dr. Clark i el seu equip en el seu article a la revista The Lancet que es va publicar a finals del mes passat: es va fer un metanàlisi de 28 estudis i han trobat que una diferència de pressió de 10 mmHg o més  entre els dos braços s’associa amb un major risc de malaltia vascular perifèrica (estretament dels vasos sanguinis on sovint es disminueix el flux sanguini a les extremitats inferiors). Una diferència de 15 mmHg o més s’associa a més probabilitat de malalties cardiovasculars, cerebrovasculars i mort. Conclouen que, en trobar aquestes diferències, s’haurien de fer estudis vasculars més acurats. 

Pel que he pogut llegir, l’article ha estat criticat per la metòdica de l’estudi on s’hi ha trobat limitacions.

I bé, doncs… ens hauríem de plantejar mesurar la PA sempre en els dos braços com a rutina?